∼ Conóceme mejor ∼ 

Mi breve historia

Nací y crecí en Granada. Desde pequeña me han gustado las personas y sus historias. Prestaba mucha atención a mi alrededor, observaba lo diferente que me podía sentir según estuviera con una u otra persona y, en general, la gran variabilidad en las maneras de ser y de comportarnos, así como lo similares que también me parecía que éramos, en esencia.

Conforme fui creciendo, mantuve mi curiosidad e interés en comprender el comportamiento humano, así como los fenómenos mentales, emocionales, corporales y los procesos de cambio. También de manera experiencial, en el sentido de estar abierta a vivir experiencias diversas o nuevas que aparecían en mi camino, porque aun teniendo miedos también, cada una me nutre y me suma. Para mí, siento que la transformación personal y profesional van de la mano.

Clara Gómez. Psicóloga clínica

A la vez, he llevado a cabo mi andadura académica y profesional. Tras licenciarme en psicología en Granada, realicé cuatro años de residencia en el Hospital Regional Universitario de Málaga, obteniendo el título de Psicóloga Especialista en Psicología Clínica, y después proseguí con mi labor profesional en diferentes hospitales de Barcelona. He trabajado 12 años en el sistema de salud público, estoy muy agradecida a los equipos donde he estado y, muy en especial, a todos mis pacientes. Ya que de cada uno he aprendido algo de valor.



Con todo ello, en 2025 decido dar un paso más allá, aparcando a un lado del camino el sistema público para continuar mi carrera profesional de forma independiente. Con mucha ilusión y ganas de ofrecer lo mejor de mí, en una profesión tan bonita como la psicología clínica.

Hay más posibilidades de las que podemos ver

Mirar con perspectiva hacia adentro y hacia afuera.

¿Cómo pienso?

Desde mis experiencias tanto profesionales como de vida, creo que todos tenemos un valor único dentro de nuestra individualidad, y que no existe una única manera de ser, actuar o funcionar que sean válidas. Tampoco existe una vida sin obstáculos o sin dolor emocional. Independientemente de que haya un trastorno mental diagnosticado o no, creo conscientemente en el potencial de desarrollo humano y en un enfoque orientado a la salud; siempre que haya una intención genuina, y con la ayuda adecuada para cada uno si es necesaria, todos tenemos la capacidad de mejorar.

A veces toca más cambiar, y a veces toca más aceptar, pero ambos implican avanzar hacia el bienestar. Y si es acompañados, mejor. Ya que, además, veo que en general vivimos muy atropellados por el ritmo de vida y que nos puede ayudar tomar una mayor autoconciencia que nos permita parar, y respirar, antes de ver cómo avanzar hacia nuestros objetivos.

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